Madrid, 14 de marzo.Don Carlos de Borbón estuvo presente en Madrid el pasado sábado, donde pronunció un discurso en el que alertó sobre la creciente concentración de poder económico y político a nivel global, al tiempo que defendió los principios del carlismo como vía para reforzar la cohesión social y el bien común.

Ante un auditorio lleno, el Duque de Madrid comenzó agradeciendo la asistencia y lamentando que hubiera personas que no pudieran estar presentes por limitaciones de aforo: «lo tendremos en cuenta para que en el futuro nadie que quiera acompañarnos deje de estar con nosotros por limitaciones de espacio», afirmó.

Su discurso estuvo marcado también por una referencia al contexto internacional, en el que señaló la existencia de nuevos conflictos armados y llamó a la oración «por todos aquellos que sufren los estragos de la guerra», así como para pedir por «el fin de la sinrazón bélica».

Don Carlos Javier de Borbón pronuncia un discurso en Madrid el sábado 14 de marzo de 2026
Don Carlos, en un momento de su intervención

Tomás de Aquino y crítica a la concentración del poder

Apoyándose en el pensamiento de Santo Tomás de Aquino, Don Carlos subrayó que quienes gobiernan deben ser responsables del «bien común, que es mejor y más divino que el bien de los particulares», recordando que el titular del poder político es el pueblo.

En ese sentido, expuso la idea tomista de la «translatio potestatis», es decir, la transferencia del poder del pueblo a sus gobernantes, pero recordando que el Doctor Angélico indicaba que esta cesión «no significa una “alienatio total”», sino que debe estar sujeta a un control por parte de la sociedad para evitar la tiranía.

El Duque de Madrid vinculó estas ideas con la tradición carlista, destacando la defensa de los fueros, el autogobierno de los cuerpos intermedios y el principio de subsidiariedad como mecanismos para limitar la concentración de poder.

De igual modo, recordó como en el devenir histórico el poder ha ido concentrándose cada vez más en pocas manos. Así, denunció que «en ese largo proceso y precisamente por la desaparición de los límites al poder que nosotros defendemos, la concentración haya llegado a tal punto de que se ha alzado un “superpoder” de carácter oligárquico (…) cuya única lógica es la del mercado y los beneficios económicos particulares».

Desigualdad global

Uno de los ejes centrales de su intervención fue la denuncia de la desigualdad económica. Según expuso, «el diez por ciento más rico del planeta es dueño del 75% de la riqueza mundial, mientras el 50% más pobre apenas posee un 2%».

A su juicio, esta situación «no es un fallo accidental del mercado», sino el resultado de «una arquitectura financiera, fiscal y política» diseñada para concentrar el éxito en un 0,001% de la población.

Asimismo, advirtió de un vínculo directo entre poder económico y político, indicando que «las personas más ricas utilizan su poder económico para orientar las políticas públicas […] en su propio beneficio, en lugar del interés colectivo».

Don Carlos alertó además del papel de las grandes compañías tecnológicas en este proceso, al considerar que contribuyen a reforzar «una situación de control, casi sin resistencia, que unas pocas compañías ejercen ya sobre el total de la población mundial».

Don Carlos Javier de Borbón pronuncia un discurso en Madrid el sábado 14 de marzo de 2026
El público escucha con atención a Duque de Madrid

Vivienda y jóvenes, prioridad en España

En clave local, España fue otro de los focos del discurso, especialmente en relación con la vivienda. Señaló que el 50% más pobre posee solo el 6% de la riqueza, frente al 43% en manos del 5% más rico.

El Duque de Madrid destacó que el acceso a la vivienda se ha convertido en un problema central, particularmente para los jóvenes: «Cuando a una generación se le niega algo tan básico como la posibilidad real de formar un hogar […] se está poniendo en cuestión el reconocimiento mismo de la dignidad de la persona».

Advirtió también de las consecuencias sociales de esta situación, señalando que la pérdida de cohesión puede derivar en efectos «impredecibles» y denunciando un «empobrecimiento generalizado» de la población española.

Don Carlos Javier de Borbón pronuncia un discurso en Madrid el sábado 14 de marzo de 2026

Llamamiento a la acción

En la parte final de su intervención, animó a los asistentes —especialmente a los jóvenes— a implicarse activamente en la búsqueda de soluciones: «Nuestros principios no pueden ser una mera declaración de intenciones», afirmó, animando a hacer ver al resto de los españoles que «tenemos soluciones para los problemas».

Concluyó reivindicando el ideario carlista, sintetizado en el lema «Dios, Patria, Fueros, Rey», como motor de acción y no como un elemento inmovilista: «Nuestro cuatrilema no es un simple eslogan, sino que debe ser el viento que infle las velas y haga navegar este barco que es el carlismo hacia el futuro, y no un ancla que nos deje parados en un puerto para no movernos nunca de él», aseguró.

El acto cerró con un mensaje de ánimo y agradecimiento a los asistentes, en un contexto que el propio orador definió como de «incertidumbre» tanto a nivel nacional como internacional.

Misa de Mártires e imposición de cruces de la Legitimidad

Los actos comenzaron con una Misa en sufragio por los mártires carlistas, cumpliendo el mandato de la festividad que instituyera Carlos VII en 1895 para honrar a «los mártires que desde principio del siglo XIX han perecido a la sombra de la bandera de Dios, Patria y Rey». La Misa fue celebrada en la madrileña Iglesia de San José de la Montaña, que se llenó de fieles carlistas para la ocasión.

Misa por los Mártires de la Tradición en Madrid el 14 de marzo de 2026

Imágenes de la Misa

La ceremonia religiosa, con asistencia en sitial de honor del propio Duque de Madrid, estuvo acompañada por un coro polifónico que interpretó diversas piezas de música sacra, contribuyendo a crear un ambiente de solemnidad y recogimiento entre los asistentes.

Tras la Misa, tuvo lugar un acto de imposición de cruces de la Real Orden de la Legitimidad Proscripta.

Entre los distinguidos, se concedió la Gran Cruz a Luis Gismero Hinojal, ex Vicecanciller de la Corona de Castilla, y a Ramón Muruzábal, ex Vicecanciller de la Corona de Navarra.

Don Carlos Javier de Borbón en un acto de la Real Orden la Legitimidad Proscripta en Madrid el 14 de marzo de 2026

Momentos del acto de concesión de cruces de la Real Orden de la Legitimidad Proscripta

Asimismo, se otorgó el grado de Oficial a Antonio Torres Ferrando, presidente de la Asociación 16 de Abril, mientras que fueron concedidas distintas cruces de Caballero, como la del veterano carlista Benito Tamayo. También se impuso el lazo de dama a María del Coro Hernando de Larramendi, entre otros galardonados.

Estos actos precedieron al discurso político del Duque de Madrid, tras el cual los asistentes —procedentes de distintos puntos de España— compartieron un cóctel en un ambiente de convivencia, poniendo el broche final a la jornada.

Asistentes a los actos presididos por Don Carlos Javier de Borbón Parma en Madrid el 14 de marzo de 2026
Un momento del cóctel compartido por carlistas de diversas procedencias

La convocatoria reunió a personas de diversas edades y procedencias, en un animado encuentro que volvió a evidenciar la fidelidad del pueblo carlista a Don Carlos Javier.

Próximamente subiremos el contenido íntegro del discurso de Don Carlos


Síguenos en nuestras RRSS:
https://www.facebook.com/carlosjdeborbon
https://twitter.com/CarlosJdeBorbon/
https://www.instagram.com/carlosjdeborbon/